El 75 % de los españoles teme por la seguridad de sus datos personales

La privacidad preocupa cada vez más a los ciudadanos

La cantidad de información personal que compartimos a través de servicios digitales continúa creciendo: datos identificativos, información bancaria, historiales médicos, ubicaciones, hábitos de consumo o documentos administrativos forman parte de nuestra actividad cotidiana.

Este contexto está provocando una preocupación cada vez mayor sobre quién dispone de esos datos y cómo se utilizan.

Una encuesta realizada por Herbert Smith Freehills a 500 personas mayores de edad en España reveló que el 75 % de los participantes estaba preocupado por la seguridad de su información personal cuando se encuentra en manos de entidades públicas y privadas.

El 96 % quiere tener mayor control sobre su información

Uno de los datos más significativos del estudio es que el 96 % de los encuestados considera que disponer de un mayor control sobre sus datos y un cumplimiento adecuado de las normas de protección de datos aumentaría su confianza al relacionarse por Internet con empresas y administraciones.

Los ciudadanos también reclaman políticas de privacidad más sencillas, breves y comprensibles.

El problema no consiste únicamente en disponer de una política de privacidad, sino en que las personas puedan comprender realmente qué información se recopila, para qué se utiliza y durante cuánto tiempo se conserva.

La inteligencia artificial añade nuevas preocupaciones

La expansión de los sistemas de inteligencia artificial ha introducido además una nueva cuestión: el posible uso de información personal para entrenar algoritmos.

Cerca del 70 % de los participantes en el estudio preferiría que sus datos personales no fueran utilizados con esa finalidad.

La preocupación pone de manifiesto la necesidad de aplicar principios como la transparencia, la limitación de la finalidad y la minimización de datos también en los nuevos sistemas basados en inteligencia artificial.

¿Qué preocupa especialmente a los usuarios?

Entre las informaciones que generan mayor inquietud se encuentran los datos financieros, los datos tratados por organismos públicos y la información médica.

Las consecuencias de una filtración también generan preocupación. La suplantación de identidad, las pérdidas económicas y el aumento de llamadas o correos fraudulentos aparecen entre los principales riesgos percibidos.

Aunque la mayoría de las personas encuestadas afirmó no haber sufrido pérdidas de información personal, un 6 % indicó haber experimentado pérdidas económicas significativas relacionadas con incidentes de privacidad.

Contraseñas seguras y doble autenticación

Los usuarios también están adoptando medidas para protegerse.

Según la encuesta, un 59 % utiliza contraseñas seguras, un 49 % evita conectarse a redes Wi-Fi públicas, un 46 % utiliza autenticación de dos factores y un 43 % recurre a sistemas de autenticación biométrica.

Estas medidas reducen determinados riesgos, aunque la responsabilidad de proteger la información no puede recaer exclusivamente en los ciudadanos.

La protección de datos también genera confianza

Para las empresas, cumplir la normativa de protección de datos no debería plantearse únicamente como una obligación legal.

Una gestión transparente de la información puede convertirse también en un elemento de confianza frente a clientes, trabajadores y usuarios.

Recopilar únicamente los datos necesarios, establecer plazos de conservación adecuados, implementar medidas de seguridad y explicar de manera comprensible cómo se utiliza la información son algunos de los elementos fundamentales de una estrategia adecuada de privacidad.

En un entorno cada vez más digitalizado, proteger los datos personales también significa proteger la confianza de quienes los facilitan.